Arts & Shouts

Existe un lugar en el cyber espacio en el que anida Seren, la relojera feroz. A medio camino entre monstruo prosaico, bello cascajo descolorido, sintaxis salpimentada de indómito coraje, aquelarre de fotos y temas y personajes y lugares prendidos fuego en el horizonte... se anima a ser.

Es un ser-ente, o parte de una construcción sintagmática en la que lo arrebatado de ese hipotético espíritu errante y la insolencia desmedida y provocadora hasta la exasperación ha decidido abrir caja y mostrar relojes, pensamientos, lapiceras, caleidoscopios, instalaciones artísticas y viajes; poesía y literatura: todo a su modo y forma

Bienvenidos a un sitio donde el Arte, el Hartazgo y Gemido se llevan a las mil maravillas.

Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery

La escalinata de Portu Zaharra - Getxo, País Vasco

Una vez hubo una chica vasca que fumaba en las escalinatas de Portu Zaharra.
Esbelta, pequeña, inquieta.... con ese verde que en la humedad brilla en sus ojos.
Me la imagino con el cabello al viento enmarañado de mar. Ese mar atropellado antaño por pescadores duros, curtidos, trayendo olores de piezas para paliar el honor de los hombres que de sal, tormentas y barcazas sabían  por trayecto y experiencia.
La chica vasca, me imagino, reía al fumar. Y cantaba y hablaba con sus amigos..... acomodada en la escalinata o dando saltos y zancadas temerarias en las pendientes costeras de este pueblo otrora de marinos y hoy de curiosos aventureros.
También he dado en bosquejar a la chica vasca bebiendo cerveza en algún local pequeño asomado entre las casitas y los recodos; o fabulando historias o compartiendo sueños desde los escalones y las barandas y las piedras acomodadas para durar una eternidad.
Puede que ya hubiese decidido seguir leyes..... puede que hubiese imaginado a ese príncipe actual que anima sus días y noches.
Puede que ya estuviese parloteado la lengua de Shakespeare..... y en una de esas quizás hasta ya le gustaban los relojes.
No sé.

Son conjeturas. Las que me vienen en esta tarde cansina y nublada tan lejos de ella.... y tan cerca.
Todo eso me ha generado Portu Zaharra. Un paraíso rústico, encantador.
Porque la naturaleza de las almas y sus entrañas y sus ambientes y lo que desean y quieren no necesitan palabras.
Con solo tocarla y mirarla ya supe quién era.










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