Preguntarse...

PREGUNTARSE

Las preguntas, las dudas, inquirir, indagar, bucear, sumergirme en el torrente arrollador de la vida ha sido un poco la marca indeleble que tatúa mi corazón.
Siempre en busca, siempre curiosa y preguntona.

Elegí ser libre y escribir, sacar fotos, transmitir lo que siento, lo que me quema el alma, me arrastra a los desafíos o me desconcierta.

Aquí no encontrarán contundencias, no leerán nada taxativo o categórico. Serán parte de mis desandar, de mis derribos, las escapadas ausentes y los silencios que adivinan entre la prosa un tanto desaliñada: mi marca registrada.

Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery

Titus de dotación militar del Ejército Argentino calibre ETA 810 ( 1948 )

Sin ser mi debilidad, los relojes militares me llaman la atención. Este Titus con la esfera pintada con la poco prestigiosa inscripción de Ejército Argentino no se merece el desprestigio de la fuerza a la que perteneció. Quizás también, y huelga decirlo, no es que su moral levantará vuelo en mi caja. Pero ese es otro cantar...


Y a propósito de mis divagaciones. Y las preguntas que me hago a mí misma:

¿ Qué es la felicidad ? ¿ Qué es ser felices ? La felicidad es: ¿ Un estado físico, mental, ambas cosas y va más allá de nuestros actos conscientes ? Vaya preguntas para un Foro de Relojes...

Se imaginan que a punto de los 49 me he hecho muchas veces esa pregunta. Y aún no tengo una respuesta; o mejor dicho, las respuestas van variando con el tiempo y las situaciones en las que me toca vivir.
¿ Alguna vez fui feliz ?
Claro que sí... ese período catalán fui feliz. Conocí muchos amigos, me hice socia de una bellísima biblioteca - la de Hospitalet de Llogregat -; me adapté a las costumbres, recorrí la ciudad con curiosidad muy Pirlo. Aun tengo en la retina esos colores pastel y ocre que pueblan la ciudad. Pequeñísima ciudad, si la comparo con Buenos Aires...
Cuando no tenía nada también fui feliz. Es mi período en Italia: solo una muda de ropa, y rodar y viajar; compartir, reír, comer esos fantásticos helados italianos; soñar que la vida es una multiplicación de despreocupaciones...

La vida tiene momentos. Es la suma diáfana de momentos arbitrarios y heterodoxos donde transitan sin pudor las insensateces, los descontroles ingenuos, la diversidad y la contemplación. Estamos, ustedes y yo, en un espacio pluricultural donde las motivaciones y percepciones son tan diferentes como los blancos que ve un esquimal. La canción de mi amada Kate Bush ( Fifty words for snow ) bien lo dice... se ven las cosas diferentes y dependiendo de quién las ve.
Considero que la felicidad es la plenitud de un estado efímero. Cualquier estado: puedes sentirte feliz al ver a tu hijo correr por el parque, o cuando has ido al recital tan ansiado, o cuando te has podido comprar ese reloj que tanto deseabas, o cuando te hallas solo contigo mismo escribiendo en el ordenador y sientes esa belleza interior que es sentirse pleno.
En este momento me siento feliz de poder compartir con ustedes estas simples palabras. Ustedes me hacen pasar gratos y bellos momentos. Mi día a día es duro ( como el de ustedes, por supuesto, el día a día es crudo y áspero muchas veces... ). Los imagino adultos, soberbios, preocupados, ateridos por un problema no resuelto, la cuenta del banco que no cierra, o la pelea fuerte que hemos tenido con nuestra pareja...
Y sin embargo puedes hallar la felicidad en esa taza de café que te preparas, o en ese libro que te aleja un momento de lo cotidiano, o esa cerveza que disfrutas con amigos... esa es la felicidad...


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