Preguntarse...

PREGUNTARSE

Las preguntas, las dudas, inquirir, indagar, bucear, sumergirme en el torrente arrollador de la vida ha sido un poco la marca indeleble que tatúa mi corazón.
Siempre en busca, siempre curiosa y preguntona.

Elegí ser libre y escribir, sacar fotos, transmitir lo que siento, lo que me quema el alma, me arrastra a los desafíos o me desconcierta.

Aquí no encontrarán contundencias, no leerán nada taxativo o categórico. Serán parte de mis desandar, de mis derribos, las escapadas ausentes y los silencios que adivinan entre la prosa un tanto desaliñada: mi marca registrada.

Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery

El Misterio de un Héroe - El Homenaje al Teniente benjamín Matienzo en el Museo Nacional de Aeronáutica

El teniente Benjamín Matienzo ( apenas 28 años ) desoyó consejos y sugerencias aquel helado y ventoso junio de 1919 en el que junto a sus amigos Pedro Zanni y Antonio Parodi pretendía cruzar por primera vez la Cordillera de los Andes. Ellos, prudentes y cuidadosos, no partieron. Pero él sí. Lo hizo con la garra, el corazón y el entusiasmo de siempre. Amaba volar. Murió volando.

Se cree que ha tenido una muerte horrible el intrépido piloto militar. Pues se sabe que sobrevivió al estrellarse su avión a 4 mil metros de altura. Se sabe que caminó kilómetros con temperaturas extremas y al borde de precipicios y desfiladeros que tienen sed de aventureros y corajudos. Se sabe que lo mató no poder con tanta adversidad: cansado, hambriento, congelado, solo. Murió sentado sobre una roca.... pensando quién sabe qué o en quién. Se cree que su intención era escribir una carta, pues se encontró un lápiz en su mano.
No se sabe por qué y a poco de morir empezó a desvestirse. Lento, sediento.... con esa sed brutal que el frío te inyecta con ferocidad de hiel. A pocos metros del cadáver se hallaron su casco, pasamontañas, ropa. ¿ En qué pensaba.... ?
Me parece que Matienzo con todo su valor, con toda su pasión, con todo su coraje y toda su belleza - pues todo hombre jóven e intrépido es bello - quiso entregarse como llegó, con la desnudez simbólica de los Dioses.
Mis honores para con vos, Benjamín.



Los restos dentro de la cúpula pertenecen al Nieuport 28C1 de Matienzo encontrados en 1950, es decir,  30 años después del cadáver del teniente.

2 comentarios:

  1. Hago unas pequeñas observaciones a tu relato: de sed difícilmente haya muerto pues disponía de nieve y de la poca que correría por el Río de las Cuevas, que fue bordeando hasta caer agotado y aterido, a 6 ó 7 horas de caminata de la zona poblada más cercana (Las Cuevas, departamento de Las Heras, Mendoza). En la roca que mencionás hay placas recordatorias. Lo de la ropa esparcida puede haber sido más por la acción comprobada de los cóndores y del viento, puesto que fue encontrado 6 meses después de su desaparición por una patrulla policial y de baqueanos comandada por el subcomisario Pujadas de Las Cuevas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Señor o señora Anónimo: Creo que las prosas poéticas tan llenas de metáforas compuestas a veces son difíciles de interpretar. En ningún momento dije que murió de sed. Si usted lo vuelve a leer... verá que "lento-sediento" es un sintagma adjetival. " Sediento" pero sin mentar sed refuerza al " lento" de cansancio....
      Agradezco enormemente su aporte.
      Y con respecto a la ropa... nada puedo agregar. Sólo Dios sabe qué puede haber pasado. Pero dado que todas las hipótesis pueden ser correctas - o ninguna, si vamos al caso - lo que afirmo puede llegar a ser válido... como no. Que compadezca el teniente Matienzo en el blog a ver qué puede agregar.....

      Eliminar